English followed by une version en français y una versión en español.
The backstory: Playing the piano at a friend’s house, I found my back was more relaxed than it has been when I play on the electric keyboard I’ve set up in my apartment. So I asked my friend (French-speaking) to please measure the distance “du sol aux touches”. Perhaps my keyboard was too high or too low.
But the word “sol” in French refers both to the ground or floor and to the musical note English speakers call G (or sol). And “touche,” in addition to being the French word for the key on a piano or other keyboard, also carries the meanings of the English word “touch”—of fingers, or of color, or with a sword. To say nothing of the French, soccer-related expression “être mis sur la touche”: to be excluded from a game, negotiations, company management, et al.
So I had to warn my dear friend that this measuring task was likely to lead additionally to a touching or sporting poem. (Or to a poem that touched upon my feelings for her!)
But no (or, at least, I don’t think so). I awoke in the middle of a night with the following quite other poem more or less fully formed in my head. And, as I noted to my friend, once again we were going to have to call Vienna to find out what was lurking in my unconscious. Expecting to write about gentle, musical touching, I’d awoken to savagery.
And, the poem having come out at night in English, I worked the next morning to create for my friend la version en français.
En cuanto al español…
- Espero que los lectores hispanohablantes puedan aceptar el siguiente relato en prosa.
- Unas semanas después de publicar este poema, desarrollé, en español, una idea de lo que pasaba por la mente de la cierva (que, a finales de un diciembre, encontré mirando a la calle desde el vestíbulo de un lujoso hotel parisino. Foto arriba.) Ahora se puede encontrar la idea, o la cierva, al final de esa entrada.
English
A savage trio
In leap from floor to ivories,
The cat the mouse he spied,
And landed so he clattered much –
The mouse thought best to hide.
But as that cat with careful paws –
The sonorities were such,
A dog he came into the room.
His growling low said much.
If he could, it seemed, he would
Some bass add to the tune,
And so he stretched from floor to keys,
Assailing the afternoon.
The mouse in fright could only squeak,
And the cat could only leap.
And with the dog’s resounding bark
The concert was complete.
Français
Un trio farouche
En sautant du sol au clavier,
Le chat aperçut une souris,
Mais pattes aux touches atterrissant,
Elles firent un tel grand bruit,
Que fut prise la place de la petite
Par un chien de plus grande taille,
Qui voulait ajouter sa note basse
A la berceuse titubante féline.
Et c’est ainsi qu’il se fut étiré
Du plancher jusqu’aux ivoires,
Et le tapage qui en résulta
Effraya tellement la souris…
Elle ne put réprimer un cri aigu,
Et voilà le chat reparti.
Et le chien aboya tellement fort,
En urgence, je quittai la cuisine…
Juste à temps pour ne pas rater
Un dernier soupir de souris,
Après lequel, la seule musique :
La léchage de babines.
Español (relato en prosa)
Un trío salvaje
En un salto desde el suelo a las teclas de un piano, un gato espió un ratón. Y el gato aterrizó de tal manera que hizo bastante estrépito. El ratón pensó mejor esconderse.
Pero como el micho se arrastraba con cuidadosas zarpas, las sonoridades eran tales, que un perro entró en la habitación, y su gruñido dijo mucho.
Si pudiera, parecía, añadiría algún bajo a la melodía. Y así se extendió desde el suelo hasta las teclas. La cacofonía resultante asustó tanto al ratón… No pudo reprimir un grito agudo.
Y así saltó de nuevo el gato. Y con el sonoro ladrido del perro, el concierto estaba completo.
El lamento de la cierva
Todos los años por Navidad me pusieron aquí. Justo donde, cada vez que se abren las puertas del hotel, las corrientes de aire frío de la calle pueden pasar a mi lado.
¿Y para qué? ¿Represento o expreso algo de las fiestas? ¿Una fragilidad, un fuera de lugar, un olor o pista curiosa?
¿O quizás soy una especie de anuncio de paracetamol, de masaje? ¿Crees que tienes tortícolis, callos en tus pies, una inflamación en la planta? Tía, ¡deberías verme al final de un largo día!
No es que tengan ningún interés en dejar que me escabulla por la noche a cualquier ladera de trébol. Me dejan aquí en la entrada.
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por su llaga fuimos nosotros curados. (Isaías)
Todos los abrigos de piel que me miran de reojo. Jesús murió por nuestros pecados, ¿o quizá por por la ropa de invierno de los ricos? ¿Por sus comentarios ingeniosos no muy ingeniosos, sus entradas de ópera?
¿No vine a juzgar al mundo sino a salvarlo?
Al menos hasta ahora no he tenido mucho suerte.
— Text(s) and photograph by William Eaton.
